Internacional

El país más hermético del mundo

las dos coreas son extremos opuestos en cuanto a cultura y politicaLa República Popular Democrática de Corea es casi sin ninguna duda uno de los países más singulares y herméticos del panorama internacional. Lo que sucede dentro de sus fronteras es algo que unas pocas personas del régimen norcoreano conocen y que no a pocas personas desearían conocer.

Dos Coreas separadas

En 1945 y tras la Segunda Guerra Mundial la península de Corea, que hasta ese momento era un único país, fue dividida en dos zonas, ocupadas por dos bandos enfrentados, por dos regímenes totalmente opuestos. Por un lado la parte soviética y por otra, la zona norteamericana. Esta situación conllevó la creación de dos gobiernos unos años más tarde y a la constitución de uno de los países más singulares y cerrados del mundo: Corea del Norte. Este país representa en la actualidad, y sin lugar a dudas, el reflejo de un tiempo pasado, de un momento de la historia del que ya sólo se acuerdan los libros de texto, puesto que el resto de grandes regímenes comunistas se encuentran en horas bajas o han cambiado su forma de exposición ante el mundo.

Un líder intransigente

No han sido pocos los problemas y situaciones dramáticas a las que se ha enfrentado el régimen norcoreano, quien a sí mismo se autoimpone la denominación de república socialista autodependiente. De la mano de su líder, el recientemente fallecido Kim Jong-II, se ha enfrentado durante la segunda mitad del siglo XX ha todo tipo de embargos, revisiones, espionajes y otras prácticas llegadas del mundo occidental. El papel que juega Corea del Norte en el panorama internacional es destacable por su continuo desafío a las Autoridades vigentes internacionales, especialmente respecto a sus planes atómicos, que hacen de este pequeño país una amenaza para quienes se han autodenominado los gobernantes del mundo. Y sin embargo, por más esfuerzos y sanciones impuestas Corea del Norte ha continuado y continúa en su afán por mantener vigente una situación que ya dura demasiados años.

Foto: Markus Mainka – Fotolia